Benvenuti nel blog “Orizzonte Guatemala”! Siamo un gruppo di amici del Guatemala e con questo strumento di comunicazione e condivisione vogliamo contribuire a fare conoscere l’attualità di questo bellissimo paese, al quale ci legano vincoli di amicizia e di solidarietà con tanti amici guatemaltechi.


Visualizzazione post con etichetta Rigoberta Menchu Tum. Mostra tutti i post
Visualizzazione post con etichetta Rigoberta Menchu Tum. Mostra tutti i post

giovedì 18 ottobre 2012

648 - OCULTAR LA VERDAD SERÁ IMPUNIDAD

Muchos han sido los esfuerzos por hacer, con la firma de los Acuerdos de Paz, una Guatemala viable. Aspiración profunda de los pueblos y, en particular, deseo inagotable del Pueblo Maya después de haber sufrido, durante el conflicto armado interno, la tierra arrasada, la tortura, el terrorismo de Estado y el genocidio en toda su crudeza. De las consecuencias, este hermoso y dramático país, aún no se ha repuesto. Vive las secuelas, las causas latentes, y los esquemas violentos de actuación con los cuales el aparato del Estado históricamente ha pretendido acallar la demanda social y política.
Después de silenciadas las armas, en 1996, se ha dicho, y así es, que la paz no es solamente el silencio de estas, sino el uso de caminos racionales para la búsqueda del entendimiento. Uno de esos caminos ineludiblemente es el diálogo y cuya aplicación, como instrumento, no es al momento en que crujen los conflictos, sino al momento en el que la interpretación de la realidad, social, económica, cultural y política obliga a prevenir desencadenamientos lamentables. Pero el ejercicio interpretativo, de parte del primer obligado, es decir el propio aparato del Estado, es inexistente y por ello privilegia el uso de la fuerza mediante sus instrumentos represivos.
Los 48 cantones de Totonicapán, el día 4 de octubre, con la toma de las carreteras lo que querían era hacerse escuchar, sencillamente porque habían agotado todos los mecanismos de llamado al diálogo, los cuales resultaron inválidos delante de los poderes económico y político que hoy llaman insistentemente al respeto de la ley. Los mismos que hoy se empeñan en justificar el uso del ejército y de las armas mediante una jerga típica de la contrainsurgencia. Falacias que al repetirlas pretenden constituirlas en verdades absolutas, y cuyo propósito de fondo es constituir a las víctimas en victimarios, a los sujetos de derecho en incivilizados criminales.
Lo sucedido el 4 de octubre es trágico para el país. Primero por las víctimas, 8 muertos y decenas de heridos, otra vez de origen maya. Segundo, porque hay indicios insoslayables de que fue a manos de miembros del Ejército. Hecho que obliga a que si se quiere cambiar la historia, debe ser tácitamente reconocido. Sin embargo, parece que hay un empeño expreso nuevamente en tergiversar los hechos e imponer la verdad del gobierno. No es casual, entonces, que antes de conocerse los resultados de las investigaciones correspondientes, el Presidente se apresure a trasladar su verdad al cuerpo diplomático acreditado en Guatemala, asimismo al Grupo de los 4 y realice, en los medios de comunicación, una campaña de "aclaración” totalmente sesgada. Los 48 cantones, obvio, están en desventaja, no cuentan con esos cuantiosos recursos para dar a conocer su versión de los hechos.
Ahora más que nunca se hace fundamental y prioritario que se dé lugar a la verdad. Se debe privilegiar una investigación totalmente objetiva e independiente. Que no medie en esta poder alguno que le desvirtúe o sesgue, y por eso, todos, absolutamente todos, estamos obligados a exigir y velar.
Rigoberta Menchú Tum, Fundación Rigoberta Menchú Tum
Adital, 15/10/2012

giovedì 12 agosto 2010

224 - RIGOBERTA MENCHÚ, PREMIO NOBEL DE LA PAZ AFIRMA QUE RACISMO ES UNA ENFERMEDAD SOCIAL

En las últimas décadas, los pueblos indígenas de Guatemala han conseguido importantes avances. Hoy son más visibles, han generado espacios para hacerse escuchar e incluso ocupan más puestos públicos y en áreas académicas o de investigación.
Sin embargo, esos avances pueden parecer insignificantes si se hace un repaso de la situación crítica en que vive la mayoría de pobladores indígenas; más de la mitad de la población guatemalteca.
El racismo y la discriminación, la desproporción entre su número y su representación en espacios políticos e institucionales, el acceso deficiente a servicios básicos como salud y educación, en su idioma, y el uso folclorista de sus rasgos culturales son motivos de que los pueblos guatemaltecos conmemoren el Día Internacional de los Pueblos Indígenas con una mezcla de alegría, recelo, esperanza y la demanda de políticas concretas.
“El problema sigue intacto, aunque se empezó a discutir hace 30 años. Hay un sobrediagnóstico y hacen falta políticas, pues la discriminación sigue, aunque solapadamente”, afirma Rigoberta Menchú Tum, Premio Nobel de la Paz 1992, reconocimiento que puso a los mayas guatemaltecos en el ojo del mundo. Menchú considera el racismo como “una enfermedad social” que persiste y se ha globalizado.
De acuerdo con la última encuesta efectuada por Vox Latina y el Organismo Naleb, la cual fue publicada en mayo del 2009, el 92 por ciento de encuestados admitió que hay racismo en Guatemala.
Álvaro Pop, politólogo que actualmente integra el Foro Permanente de las Naciones Unidas para los Pueblos Indígenas, expone: “El racismo en Guatemala es como el alcoholismo. Tener un familiar alcohólico no lo podemos negar, es absolutamente obvio, pero no lo queremos tratar”.
Isabel Cipriano, de la asociación de mujeres mayas Moloj, asevera: “El racismo es a veces enfermizo. Las mujeres y los pueblos indígenas somos utilizados solo como adornito”.
La discriminación hacia los indígenas se evidencia en el limitado acceso al ámbito político, educativo, sanitario o de justicia. “Colocan a alguien indígena en la sexta u octava casilla (en elección de diputados), para simular inclusión”, señala Cipriano.
Menchú manifiesta que el problema radica en la falta de un Estado verdaderamente plural e incluyente. “No hay Estado en Guatemala para los pueblos indígenas. Por ejemplo, si vamos al área Ixil, el Estado se reduce a un representante, y posiblemente las oficinas más conocidas son los tribunales. La representación del Estado se reconoce como castigadora, no como armonizante”, precisa.
La limitación de acceso ocurre de igual manera en los organismos Ejecutivo y Judicial, coinciden los activistas.
A pesar de todo, Pop considera que existe un avance importante en participación política de los pueblos indígenas, que hoy están presentes en todos los partidos políticos y espacios locales. En las elecciones del 2007, de las 333 municipalidades, 129 fueron ocupadas por alcaldes indígenas, lo cual evidencia que existe
participación.
Guatemala, 08/08/2010 (PL).